"Hagan de una postura física un asana": Reflexivilidad
La práctica de yoga es usualmente promovida como un medio para lograr la "unión entre la mente, el cuerpo y el espíritu". En diversos espacios donde se difunde la enseñanza del yoga se reitera esa invitación a la re-conexión, al encuentro del ser, pero esto implica ATENCIÓN, concentrarse en el momento presente, en las sensaciones físicas, en las emociones, en el fluir de los pensamientos. En el sentido dentro de los 8 pasos del yoga de Patanjali, los términos "atención" y "concentración" (dhārāna) cobran significado tanto a nivel corporal como cognitivo.
Las asanas buscan producir un estado particular de la mente a partir de la inducción de modos somáticos de atención al propio cuerpo, no sólo por imitación sino especialmente por la corrección intercorporal.
Cada āsana es una oportunidad. Hábito la postura. Conciencia es poner la mente al servicio del cuerpo, de la postura. Habitar la postura es habitar mi cuerpo, es aquí y ahora, la respiración es aquí y ahora, nunca es pasado, ni futuro. Así su realización complementa y profundiza el trabajo sobre la concentración. El énfasis en el "aquí y ahora" da la clave para entender la manera en que el cuerpo y la respiración permiten acceder a la conciencia, cuyo significado me interesa dilucidar aquí para retomar el argumento contra los dualismos.
¿Por qué se empieza por el āsana que parece tan alejado de la conciencia? Un asana sin conciencia es una postura física más. Además la conciencia se ejercita como el asana. Empieza a cambiar el cuerpo, la salud, el bienestar. Se gana más tonicidad, estoy más flexible, tengo más fuerza. Estoy más cómodo en mi cuerpo. El cuerpo es lo más concreto que tengo. Esa conciencia tiene que desarrollarse a estados más elevados. Cuando soy consciente de mi conciencia estoy en un asana, estoy aquí y ahora. Me des-identifico de la mente. Lo primero es aquietar los pensamientos, no es destruirlos sino aceptarlo.
A sí es Yoga conectarse en el aquí y el ahora .Muy bueno
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